Pega una dirección y obtén el código QR. Descárgalo en PNG o SVG, sin registro y sin marca de agua encima.
Escribes la dirección y el código aparece mientras escribes. No se guarda nada: el código se dibuja bajo petición y desaparece al cerrar la página.
Descarga PNG para redes sociales y SVG para imprimir — el SVG no pierde calidad por mucho que lo amplíes, y es lo que debes llevar a la imprenta.
Si quieres saber cuántas personas escanearon el código, acorta primero la dirección en Kortilink y haz el QR del enlace corto: así verás escaneos, origen y dispositivo.
Menús de restaurante. Un código en la mesa que abre el menú en el móvil, sin app ni carta plastificada. Cambias el menú en la web y el código sigue igual.
Tarjetas y escaparates. El código lleva a tu bio page, al WhatsApp o a la tienda. Quien pasa apunta la cámara y ya está.
Carteles y envases. Imprime en SVG y el código se lee desde el tamaño de un sello al de una valla.